domingo, 6 de septiembre de 2009
Debate de salud: suma cero
viernes, 27 de febrero de 2009
¿El Principio del Fin?
Los griegos de hoy recuerdan los grandes logros de su civilización. También lo hacen los romanos y sus monumentos históricos conmemoran un imperio que gobernó el mundo entonces conocido por siglos. Igual ocurre con los Aztecas, los Mayas y los Incas. Mexicanos y peruanos se regocijan ante la grandeza de su pasado pero se frustran ante la impotencia de recuperarla.
Al escuchar al presidente de Estados Unidos, Barak Obama, durante su mensaje al Congreso esta semana pensé inmediatamente en aquellos imperios que hoy son ceniza. Obama se refirió al país donde se inventó el automóvil, al que llegó primero a la luna y al que encabezó la revolución tecnológica. Por momentos sentí que hablaba con nostalgia, aunque este país tiene una capacidad inmensa para recomponerse, por la fuerza de sus instituciones políticas, académicas y sociales. Pero la naturaleza de esta crisis económica, el abismo entre la riqueza y la pobreza, la potencial polarización de la sociedad en temas raciales y morales, permiten vislumbrar un haz de luz oscuro, que podría crecer y dominar el porvenir si la crisis económica no se resuelve pronto.